Hemos despedido septiembre, el mes del renacimiento como ya comenté anteriormente. Que mejor forma de despedir septiembre, con cerca de un centenar de alumnos realizando el TFC/PFC/TFM el último día todos a la vez.
El pasado Lunes por la noche, justo después de los fuegos me volví a encontrar con M, a veces desaría encontrarme con otra persona. Pero cuando menos deseas encontrarte con alguien vas y te lo encuentras.
Yo lo tengo muy claro, por un momento me iba a dar la vuelta para evitar el fatídico encuentro, pero no, si ella quiere evitarme, que sea ella la que se mueva y se aparte de mi camino. Yo no pienso en ningún momento cambiar nada de mi rutina ni de mis planes.
Me parece estúpido que una persona se tome tantas molestias para alejarse de otra, por el simple hecho de, nosé.... debo de oler mal, o tengo mal aliento, o simplemente no soy digno para relacionarme con ella.
¿Que hago ahora?, muy sencillo, donde esta ella, me imagino que hay una paloma gris fea y gorda y que cuando paso por el lado o me acerco se va volando despavorida, como cualquier otro animalito.
Creo que profesionalmente las cosas me van bien, pero tampoco hay que dormirse. Tenemos mucho trabajo que hacer, y hay que hacerlo bien.
Haber si en breve escribimos algo científicamente más útil que estos culebrones
Finalmente, un par de pensamientos.
- Nunca, pase lo que pase, voy a dejar que nadie altere mi forma de actuar, o de comportarme, mis rutinas, etc. No pienso darme la vuelta, por muy mal que yo lo caiga a esa persona. Y al revés, puede decir que en estos momentos evito a todo coste la estupidez de "esta persona me cae mal por esto y otro", eso en el patio del colegio en el parvulario, que pase, pero ahora, no tengo ningún problema en comer con mis enemigos, aquellos que a mi me consideren su enemigo, porque yo no considero a nadie mi enemigo. Menuda chorrada. Cuando una persona adulta de 23 años con una carrera y que se supone que esta acabando un Máster muestra estos comportamientos, ya no sabes ni que pensar.
- No voy a dejar de hacer nada por la estúpida razón de no encontrar a nadie con quien hacer tal actividad. Si me apetece hacer algo, pues lo hago y punto. Si encuentro a alguien pues muy bien, sino, pues solo como siempre. Y si, ya estoy hasta las narices del típico que pregunta siempre la misma estupidez, de que si he ido solo, o que ganas de ir solo. Yo no me pienso quedar en casa solo, encerrado y amargado, nunca más.
Hasta aquí todo el pescado vendido.
Your Thoughts